Semana Santa

Festividad del Domingo de Ramos
Estimada comunidad, esperando que se encuentren bien, el equipo de pastoral los quiere invitar a que este domingo se unan junto a toda la Iglesia a festejar la entrada gloriosa de Jesús a Jerusalén siguiendo los siguientes pasos.
Paso uno: Invitación de la Iglesia.
Queremos unirnos como comunidad al llamado de la Iglesia, la cual nos invita a los fieles a poner una rama, hecha en casa, en la ventana o en la puerta de las viviendas por el Domingo de Ramos, como una manera de vivir la Semana Santa respetando la cuarentena decretada por el coronavirus COVID-19.
El mensaje pide, que se use una rama bonita, que se pueda conseguir en la situación actual, y se coloque durante la tarde del sábado 4 de abril en la puerta o ventana, “para que el Domingo de Ramos, todas las casas amanezcan con una rama y así aclamemos a Cristo, aunque sea en silencio”.
Paso dos: Leer el siguiente evangelio.
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo:
Cuando se acercaron a Jerusalén y llegaron a Betfagé, al monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos, diciéndoles: «Vayan al pueblo que está enfrente, e inmediatamente encontrarán una burra atada, junto con su cría. Desátenla y tráiganmelos. Y si alguien les dice algo, respondan: «El Señor los necesita y los va a devolver enseguida»». Esto sucedió para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: «Digan a la hija de Sión: Mira que tu rey viene hacia ti, humilde y montado sobre una burra, una burra de carga, junto a su burrito».
Los discípulos fueron e hicieron lo que Jesús les había mandado; trajeron a la burra y su cría, pusieron sus mantos sobre ellos y Jesús montó sobre él. Entonces la mayor parte de la gente comenzó a extender sus mantos sobre el camino, y otros cortaban ramas de los árboles y lo cubrían con ellas.
La multitud que iba delante de Jesús y la que lo seguía gritaba: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!».
Cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, y preguntaban: «¿Quién es éste?». Y la gente respondía: «Es Jesús, el profeta de Nazaret en Galilea».
Palabra del Señor.
Paso tres: Queremos compartir la siguiente reflexión:
El camino de la Cruz no es negociable.
El Papa Francisco explica que, el Señor realmente compartió y se regocijó con el pueblo, con los jóvenes que gritaban su nombre aclamándolo como Rey y Mesías. Su corazón gozaba viendo el entusiasmo y la fiesta de los pobres de Israel. Humildad no significa negar la realidad, y Jesús es realmente el Mesías, el Rey. “Pero al mismo tiempo, el corazón de Cristo está en otro camino, en el camino santo que solo él y el Padre conocen: el que va de la «condición de Dios» a la «condición de esclavo», el camino de la humillación en la obediencia «hasta la muerte, y una muerte de cruz». Él sabe que para lograr el verdadero triunfo debe dejar espacio a Dios; y para dejar espacio a Dios sólo hay un modo: el despojarse, el vaciarse de sí mismo. Callar, rezar, humillarse”.
– ¿Soy consciente de lo que Cristo hace por mi esta semana?
– ¿He logrado preparar mi corazón durante el tiempo de cuaresma para acompañar a Jesús en esta Semana Santa?
– ¿De que me debo despojar para que Cristo tome el lugar que merece en mi corazón?



