Inicio Mes de maría – 2026

El Mes de María es uno de los momentos más esperados y significativos para nuestra comunidad Reginiana. Cada noviembre iniciamos este tiempo especial de oración, reflexión y filial devoción a nuestra Madre del Cielo. Durante estas semanas y hasta el 8 de diciembre, nos unimos como familias, estudiantes, educadores y consagrados para mirar el ejemplo de fe, humildad y entrega de la Virgen María, renovando nuestro compromiso de vivir según los valores del Evangelio.
En esta página, hemos dispuesto un espacio especial con las oraciones tradicionales del Mes de María. Queremos que este recurso sea una guía viva: una ayuda para que los más pequeños de nuestro colegio comiencen a aprenderlas con ilusión, y una oportunidad para que los más grandes puedan reforzarlas y vivirlas con mayor profundidad.
Los invitamos a participar activamente de los encuentros en torno al altar dispuesto en cada sala, con la oración inicial en las jornadas y las actividades comunitarias que hemos preparado.
Vivamos este mes en comunidad
Compartimos también las oraciones propias de este bello mes: Descargar Aquí
Oración Inicial
¡Oh María!, durante el bello mes a ti consagrado, todo resuena con tu nombre y alabanza. Tu santuario resplandece con nuevo brillo y nuestras manos te han elevado un trono de gracia y de amor, desde donde presides nuestras fiestas y escuchas nuestras oraciones y votos.
Para honrarte hemos esparcido frescas flores a tus pies, y adornado tu frente con guirnaldas y coronas. Mas ¡oh María! no te das por satisfecha con estos homenajes. Hay flores cuya frescura y lozanía jamás pasan, y coronas que no se marchitan. Estas son las que esperas de tus hijos, y la más bella corona que pueden deponer a sus pies es la de sus virtudes.
Sí, los lirios que tú nos pides son la inocencia de nuestros corazones; nos esforzaremos, pues, durante el curso de este mes consagrado a tu gloria, ¡oh Virgen Santa! en conservar nuestras almas puras y sin mancha, y en separar de nuestros pensamientos, deseos y miradas, aún la sombra misma del mal.
La rosa cuyo brillo agrada a tus ojos es la caridad, el amor a Dios y a nuestros hermanos. Nos amaremos, pues, los unos a los otros como hijos de una misma familia cuya madre eres tú, viviendo todos en la dulzura de una concordia fraternal.
En este mes bendito procuraremos cultivar en nuestros corazones la humildad, modesta flor que te es tan querida, y con tu auxilio, llegaremos a ser puros, humildes, caritativos, pacientes y esperanzados.
¡Oh María! Haz producir en nuestros corazones todas estas amables virtudes; que ellas broten, florezcan y den al fin frutos de gracia, para que podamos ser algún día dignos hijos de la más santa y la mejor de las madres. Amén.
Oración Final
¡Oh María, Madre de Jesús, nuestro Salvador
y nuestra buena Madre! Nosotros venimos a
ofreceros, con estos obsequios que colocamos a
vuestros pies, nuestros corazones, deseosos de
seros agradables, y a solicitar de vuestra bondad
un nuevo ardor en vuestro santo servicio.
Dignaos presentarnos a vuestro Divino Hijo, que
en vista de sus méritos y a nombre de su Santa
Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de
la virtud; que haga lucir con nuevo esplendor la
luz de la fe sobre los infortunados pueblos que
gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error;
que vuelvan hacia El, y cambie tantos corazones
rebeldes, cuya penitencia regocijará su corazón
y el vuestro. Que convierta a los enemigos de su
Iglesia, y que, en fin, encienda por todas partes el
fuego de su ardiente caridad; que nos colme de
alegría en medio de las tribulaciones de esta vida,
y de esperanza para el porvenir.
Amén




